
En este post hablaremos sobre una impactante
y desgarradora película basada en hechos reales. Esta es la historia de Bobby
Griffifth, un joven universitario de 20 años, que el 20 de agosto de 1983 se suicidó
tirándose desde un puente en Portland (Oregón).
En “Plegarias para Bobby”, que así es cómo
titularon la película, se narra la vida de la familia Griffifth. Mary Griffifth
es una devota cristiana que cría a sus hijos con las enseñanzas conservadoras
de la Iglesia Presbiteriana. Cuando ésta se entera del secreto de su hijo Bobby,
al confesarle que puede ser gay, la vida de toda la familia cambia.
Poco
a poco los demás componentes de la familia comienzan a aceptar la
homosexualidad de Bobby, pero Mary cree que Dios puede “curarlo” como si de una enfermedad se tratase. Lleva a su hijo a un psiquiatra y convence a Bobby a
orar más y buscar consuelo en las actividades de la Iglesia en esperanza de que
él pueda cambiar. Desesperado para que su madre lo acepte, Bobby hace lo que se
pide de él, pero a pesar de todo, la desaprobación de la Iglesia de la
homosexualidad le hace crecer cada vez más retraído y deprimido.En un momento de depresión salta de un puente de una autopista muriendo instantáneamente.
Frente a la tragedia, Mary comienza a cuestionarse a sí misma y la interpretación de su iglesia de la Biblia. Mary lentamente se dirige a la comunidad gay, y es allí donde se da cuenta de que Dios no lo sanó porque no había nada malo en él. Mary se convierte en una defensora de los derechos de los homosexuales e incita a la gente a pensar antes de hablar y a rechazar la homofobia, tras aceptar la muerte de su hijo, se compromete a trabajar arduamente por los derechos de gays y lesbianas.
Lo que esta película trata de transmitirnos, es que a pesar de las diferencias ideológicas de cada uno, es posible la convivencia y la aceptación de estas diferencias. Y a pesar de que en este caso para Mary fue demasiado tarde cuando se dió cuenta de que la homosexualidad no era algo malo, para muchas personas aún no lo es.
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