A lo largo de los años hemos ido viendo como se creaban vínculos amorosos, los cuales no fueron solo de carácter heterosexual. Muchos personajes históricos famosos mantuvieron relaciones homosexuales, como es el caso de Julio Cesar y el rey Nicómedes, Sócrates, la poetisa Safo, Leonardo Da Vinci y su alumno Giacomo Caprotti… nombres que darían comienzo a una larga lista. A continuación comentaré dos de las historias que más interés me han producido.
Alejandro III de Macedonia (356-323 a.c.), más conocido como Alejandro Magno, fue un genio militar que en 11 años de guerra jamás perdió una batalla. Alejandro El Grande fue un gran estratega militar, pues con un ejército comparativamente pequeño, conquistó enormes reinos como el de Persia, formando el Imperio más vasto de su época.
Alejandro se casó
con varias mujeres, pero a pesar de las negaciones y la indignación de algunos
nacionalistas griegos, cuenta la leyenda que su amor verdadero fue Hefestión, amigo
de la infancia y comandante de caballería. Según Plutarco, cuando Alejandro
llegó al sitio de la antigua Troya, dejó un tributo en la tumba de Aquiles, y
Hefestion dejó otro en la de Patroclus, como símbolo de su relación (ya que en
la antigüedad se suponía que éstos habían sido amantes).
Michelangelo
Buonarroti (1475-1564), conocido como Miguel
Ángel, fue un escultor, pintor y arquitecto italiano renacentista,
considerado uno de los más grandes artistas de la historia.
En un viaje
realizado a Roma, conoció al que sería el gran amor de su vida, el joven Tommaso Cavalieri. Su relación consistía en una gran amistad, con una pasión
y fidelidad que se mantuvo hasta la muerte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario